Prologo de la Guía de Sindromes Clínicos Complejos

Decidirse a escribir un libro de Medicina en los tiempos actuales no es una tarea fácil. La cantidad de información a la que tenemos acceso los profesionales en esta era, llamada precisamente de la información, nos permite acceder con pocos esfuerzos a las fuentes actualizadas del conocimiento. Sin embargo, debe reconocerse que la mayoría de herramientas destinadas a transmitir conocimiento médico, informatizadas o de corte clásico, se siguen elaborando siguiendo un patrón tradicional. En este patrón, los temas se enfocan desde un formato teórico en el que predominan los esquemas tradicionales divididos por enfermedades de aparatos y sistemas poco entrelazados entre sí. Es cierto que, con variable éxito, cada vez más se intentan introducir elementos didácticos que se acerquen al máximo a lo que es la práctica diaria del médico.

El ejercicio de la Medicina Interna está en plena transformación. Sin perder algunos de los atributos tradicionales como la excelencia en el diagnóstico clínico o la visión integral de la persona enferma, los internistas nos hemos ido adaptando a un nuevo entorno en que los sistemas de atención, las enfermedades y los enfermos o el propio aluvión de datos necesarios para una buena práctica clínica no se parecen casi nada a lo que teníamos no hace ni 20 años atrás. Por todo ello se hacen necesarias publicaciones que enfoquen su contenido a la realidad actual de forma que el lector pueda reconocer en las mismas fácilmente a sus pacientes. Esto es, ni más ni menos, lo que han plasmado Cabau y colaboradores en esta obra. Desde la visión de una Medicina Interna moderna han ido desgranando situaciones frecuentes de lo que vemos en nuestro día a día y que difícilmente se pueden encontrar en los tratados tradicionales y todo ello expuesto de esta manera tan práctica y útil. Concretamente la interrelación entre los distintos aparatos y sistemas del ser humano que se producen en la pluripatologia del paciente actual se aborda en un estilo que, sin olvidar los mecanismos fisiopatológicos, es eminentemente práctico y que ha de ser útil para el lector. Los esquemas son claros y la bibliografía extensa y bien seleccionada.

Debe destacarse, además, que la obra nace en un centro que si bien no pertenece a los grandes hospitales universitarios demuestra una gran calidad científica y docente de sus profesionales a tenor del contenido de la obra sin olvidar su trayectoria bien conocida desde hace años en el ámbito asistencial y académico de la Medicina Interna.

Sólo resta felicitar a los autores por la iniciativa y contenido de la obra y desearles un gran éxito de la misma. El hecho de que sea interesante para médicos de diversas especialidades será también un elemento favorecedor.

Ramon Pujol