Manejo del dolor en el anciano y paciente pluripatológico. Consideraciones especificas

El dolor es el resultado de un proceso elaborado y complejo, una experiencia emocional y sensorial desagradable, generalmente asociada a una lesión. Hay diferentes tipos de dolor con diferencias cronológicas y fisiopatológicas. El dolor es muy frecuente y está presente en la mayoría de procesos patológicos. Esta frecuencia es mayor en edades superiores a 50 años y aumenta con cada década de la vida.

El tratamiento del dolor en el anciano se basa en la escalera analgésica de la OMS: paracetamol, antiinflamatorios no esteroideos (AINES), opiáceos, medicación coadyuvante (antidepresivos, anticonvulsivantes, etc.), sin descartar otros tratamientos no farmacológicos.

Sin embargo, a pesar de usar las mismas armas terapéuticas que en pacientes de menor edad, en el anciano hay connotaciones diferentes en el manejo del dolor. También hay diferencias en el tratamiento según los diferentes tipos de dolor. La forma de tratar el dolor agudo puede diferir del crónico, ya que los efectos adversos pueden ser diferentes si el tratamiento es en períodos muy cortos o es durante meses.

El dolor oncológico también tiene sus peculiaridades, sobre todo si hablamos de enfermos terminales, en los que en algún momento sea más prioritario el control del dolor que evitar los efectos adversos del tratamiento.